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Conservar sus propios alimentos puede ser una experiencia divertida y satisfactoria, pero es importante hacerlo de forma segura. El enlatado a presión es un método de conservación de alimentos poco ácidos, como verduras, carnes y sopas, y es una forma estupenda de mantener los alimentos frescos durante más tiempo. En esta guía, trataremos todo lo que necesita saber sobre el enlatado a presión, incluido el equipo, la preparación, el procesamiento y el almacenamiento.

¿Qué es el envasado a presión?

El enlatado a presión es un método de conservación de alimentos poco ácidos que consiste en procesarlos a alta temperatura bajo presión. Así se mata a las bacterias, virus u hongos que podrían estropear los alimentos y hacerlos peligrosos para el consumo. La alta temperatura también activa las enzimas de los alimentos, lo que ayuda a conservar su sabor, textura y valor nutritivo.

Equipo necesario para el enlatado a presión

Para iniciarse en el enlatado a presión, necesitará un equipo básico. Esto es lo que necesitará:

  • Conservador a presión: Se trata de una olla grande con tapa de cierre y manómetro o pesa. Está diseñado para contener tarros de alimentos y llevarlos a la temperatura y presión necesarias para un enlatado seguro.
  • Tarros de conserva: Son tarros de cristal con tapa y cierre de rosca que pueden reutilizarse muchas veces. Los hay de distintos tamaños y formas, y se pueden encontrar en la mayoría de ferreterías, supermercados o tiendas online.
  • Tapas para conservas: Son discos metálicos planos con un compuesto sellador que se ajusta a la abertura del tarro. Solo se utilizan una vez y deben sustituirse para cada nuevo lote de conservas.
  • Elevador de tarros: Se trata de una herramienta especial que te ayuda a levantar y bajar los tarros en el enlatador sin tocarlos directamente.
  • Embudo: Se trata de un embudo de plástico o acero inoxidable que encaja en la abertura del tarro y te ayuda a llenarlo de comida o líquido.
  • Toallas limpias o toallitas de papel: Se utilizan para limpiar los tarros y las tapas antes de enlatar.

Preparación de conservas a presión

Antes de empezar a enlatar a presión, es importante preparar los alimentos y el equipo adecuadamente. He aquí algunos pasos a seguir:

  1. Elija los alimentos adecuados: El enlatado a presión es mejor para alimentos poco ácidos como verduras, carnes y sopas. Los alimentos muy ácidos, como frutas, encurtidos y tomates, pueden enlatarse al baño maría.
  2. Lava y prepara los alimentos: Lava bien las verduras o las carnes y quítales el tallo, la piel o los huesos. Córtalos en el tamaño y la forma deseados para enlatarlos.
  3. Esteriliza los tarros y las tapas: Lava los tarros, las tapas y los cierres con agua caliente y jabón y acláralos bien. Colócalos en una olla grande con agua hirviendo durante 10 minutos para esterilizarlos. Mantenlos calientes hasta el momento de llenarlos.
  4. Llena los tarros: Utiliza un embudo para llenar cada tarro con el alimento o líquido preparado, dejando el espacio de cabeza recomendado en la parte superior del tarro. Limpia el borde del tarro con una toalla limpia o papel de cocina para eliminar cualquier resto de comida o líquido.
  5. Cierra los tarros: Coloca una tapa encima de cada tarro y aprieta la banda con los dedos. No aprietes demasiado el precinto porque podría interferir en el proceso de sellado.

Procesado de los tarros en una olla a presión

Una vez que los tarros estén llenos y sellados, es hora de procesarlos en la olla a presión. He aquí cómo hacerlo:

  1. Llene el enlatador: Añada agua al enlatador siguiendo las instrucciones del fabricante. El agua debe tener una profundidad de 2-3 pulgadas.
  2. Cargue los tarros: Utilice un elevador de tarros para bajar los tarros al enlatador, asegurándose de que están en posición vertical y no se tocan entre sí ni con los lados del enlatador. 3. 3. Cierre el enlatador: Cierre la tapa y siga las instrucciones del fabricante para ajustar la presión y el calor.
  3. Procese los tarros: Lleve el enlatador a la presión y temperatura requeridas, y manténgalas durante el tiempo de procesado recomendado. Este tiempo varía en función del alimento y la altitud, así que asegúrese de consultar una guía fiable de enlatado para conocer los tiempos y presiones correctos.
  4. Libere la presión: Una vez transcurrido el tiempo de elaboración, apague el fuego y deje que el enlatador se enfríe de forma natural. No intente abrir el enlatador ni sacar los tarros hasta que la presión haya vuelto a cero y el enlatador esté frío al tacto.
  5. Compruebe los cierres: Cuando los tarros se hayan enfriado, comprueba el cierre presionando el centro de cada tapa. Si salta hacia arriba y hacia abajo, el sellado no es bueno y el alimento debe refrigerarse o congelarse en lugar de guardarse en una estantería. Si la tapa no se mueve en absoluto, el sellado es bueno y el tarro puede guardarse en un lugar fresco y oscuro durante un año o más.

Consejos de seguridad para el envasado a presión

El enlatado a presión puede ser seguro y eficaz si se hace correctamente, pero hay que tener en cuenta algunos consejos de seguridad importantes:

  • Siga siempre una guía fiable de enlatado para conocer los tiempos y presiones de procesado correctos para su alimento y altitud.
  • Utilice un enlatador a presión, no una olla a presión ni un horno, para enlatar alimentos poco ácidos.
  • No reutilice las tapas viejas o dañadas, ya que podrían no sellar correctamente y permitir la proliferación de bacterias.
  • No llene demasiado el enlatador ni utilice tarros demasiado grandes o pequeños para el enlatador o el alimento.
  • No intentes acelerar el proceso de enfriamiento abriendo el enlatador o pasándolo por agua fría. Esto puede estropear los alimentos e incluso romper los tarros.
  • No pruebe ni consuma alimentos de tarros cuyo cierre esté deteriorado, cuyo contenido esté descolorido o que tengan un olor o textura extraños. Deseche el alimento y el tarro de forma segura.

Conclusión

El enlatado a presión es una forma estupenda de conservar sus propios alimentos en casa y disfrutar de ellos durante todo el año. Con el equipo, la preparación y el procesado adecuados, puede conservar de forma segura alimentos poco ácidos como verduras, carnes y sopas durante largos periodos de tiempo sin necesidad de refrigeración. Asegúrese de seguir los consejos de seguridad y de consultar guías fiables sobre conservas para obtener los mejores resultados. ¡Feliz enlatado!

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